“No vendemos ni un 5%”: vendedores enfrentan una fuerte caída de ingresos en los estadios
Los estadios del fútbol ecuatoriano lucen cada vez más espacios vacíos y esta situación también está afectando a quienes viven del movimiento que generan los partidos. Vendedores de alimentos,...
Los estadios del fútbol ecuatoriano lucen cada vez más espacios vacíos y esta situación también está afectando a quienes viven del movimiento que generan los partidos.
Vendedores de alimentos, bebidas y otros productos aseguran que sus ingresos se han desplomado debido a la menor presencia de aficionados en las gradas y en los alrededores de los escenarios deportivos.
“Antes vendíamos cerca del 80% y ahora no vendemos ni un 5%”, relató una comerciante, quien aseguró que actualmente su actividad se ha convertido prácticamente en una forma de subsistencia.
El problema se refleja en las cifras de asistencia. Hasta la Fecha 23 de la LigaPro 2026, el campeonato registraba un promedio de 3.787 boletos vendidos por partido, una ligera mejora frente a 2025, pero todavía lejos de convertir a los encuentros en espectáculos masivos.
¿Por qué los hinchas dejaron de ir?
Los comerciantes identifican varios factores. Entre ellos están los horarios nocturnos, especialmente los partidos programados durante fines de semana, que pueden desincentivar a las familias a salir de sus hogares.
A esto se suma la inseguridad y los enfrentamientos entre barras, situaciones que han generado temor entre algunos aficionados.
También influye el cambio en los hábitos de consumo. Con todos los partidos disponibles mediante transmisiones televisivas, muchos hinchas prefieren quedarse en casa y disfrutar de los encuentros sin trasladarse al estadio.
Otro inconveniente señalado por los vendedores es la transición hacia las entradas digitales, que puede representar una dificultad especialmente para personas mayores que no están familiarizadas con este tipo de procesos.
Menos público, menos ventas
Para quienes trabajan en los estadios, cada asiento vacío significa también menos posibilidades de vender.
Los comerciantes compran previamente sus productos esperando recuperar la inversión durante la jornada, pero cuando la asistencia disminuye, buena parte de la mercadería puede quedarse sin vender.
Las restricciones para ingresar alimentos a los escenarios también son señaladas como un factor que afecta a las familias, ya que deben adquirir productos dentro del estadio.
Los vendedores esperan que clubes y organizadores implementen medidas para recuperar al público y convertir nuevamente los escenarios deportivos en espacios atractivos y seguros para las familias.
Mientras los equipos buscan mejorar su convocatoria, detrás de cada grada vacía existe también una realidad económica: cientos de comerciantes que dependen de los hinchas para llevar ingresos a sus hogares.
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