Cuatro trabajadores agrícolas fueron ejecutados en ataque armado en San Agustín
La violencia volvió a estremecer al cantón Santa Rosa. La noche del miércoles 1 de julio, cuatro agricultores fueron asesinados a tiros en el parque central del sitio San Agustín, en un ataque que,...
La violencia volvió a estremecer al cantón Santa Rosa. La noche del miércoles 1 de julio, cuatro agricultores fueron asesinados a tiros en el parque central del sitio San Agustín, en un ataque que, según las primeras investigaciones, habría estado precedido por amenazas difundidas semanas antes mediante panfletos.
De acuerdo con información policial, esos escritos aparecieron en los exteriores del cementerio del sector y advertían a los habitantes que estaba prohibido permanecer o reunirse en el parque durante la noche.
Aproximadamente a las 20:20, las cuatro víctimas conversaban en el parque cuando llegaron dos vehículos, entre ellos un taxi amarillo. Del automotor descendieron alrededor de cinco sujetos armados con pistolas y fusiles, quienes abrieron fuego de forma indiscriminada antes de escapar por rutas alternas.
Personal de Criminalística levantó 22 indicios balísticos de calibres 9 mm y 7.62 mm, evidencia que será incorporada a la investigación para identificar a los responsables.
Las víctimas fueron identificadas como Juan Enrique Benavides Reto (23 años), Víctor Jasmany Arica Camacho (30), Persy Jasmany Benítez Chica (32) y José Javier Chica Cortés (30). Según el parte policial, los cuatro trabajaban en labores agrícolas y no registraban antecedentes judiciales como procesados.
En el lugar del crimen también fue encontrado un panfleto con el mensaje: “Todos los que le copien van a terminar así”, firmado por un grupo que se identifica como “La Nueva Sangre”. Las autoridades investigan si el hecho estaría relacionado con amenazas, disputas por el control territorial y la actuación de estructuras delictivas.
Cuando la Policía llegó al sitio, cerca de las 20:30, los familiares ya habían retirado los cuerpos hacia viviendas cercanas, mientras varios moradores limpiaban la calzada con agua y escobas. Aunque más de un centenar de personas permanecían en el lugar, el temor predominó y pocos se atrevieron a ofrecer detalles sobre lo ocurrido.
Las investigaciones continúan para determinar quiénes ejecutaron esta nueva masacre y esclarecer las motivaciones detrás del ataque que enluta a la comunidad de San Agustín.