Abdalá Bucaram y su hijo Jacobo fueron sentenciados a 9 años y 4 meses por el caso Pruebas COVID-19
QUITO.- El expresidente Abdalá Bucaram Ortiz y su hijo Jacobo Bucaram Pulley fueron sentenciados a 9 años y 4 meses de privación de libertad por el delito de delincuencia organizada, dentro del...
QUITO.- El expresidente Abdalá Bucaram Ortiz y su hijo Jacobo Bucaram Pulley fueron sentenciados a 9 años y 4 meses de privación de libertad por el delito de delincuencia organizada, dentro del denominado caso Pruebas COVID-19.
La sentencia fue anunciada la noche del miércoles 9 de septiembre de 2026 por el Tribunal de Juicio de Pichincha, luego de una audiencia cuya lectura se extendió hasta pasadas las 22:00.
Además de la pena de prisión, tanto Abdalá como Jacobo Bucaram deberán pagar una multa equivalente a 20 salarios básicos unificados.
Según la resolución judicial, ambos fueron considerados colaboradores dentro de la estructura investigada. El proceso se inició formalmente en agosto de 2020 y estuvo relacionado con la presunta comercialización irregular de alrededor de 21.000 pruebas rápidas de COVID-19, además de otros insumos médicos, durante la emergencia sanitaria.
¿Qué determinó el tribunal?
En el caso de Jacobo Bucaram, los jueces señalaron referencias relacionadas con la adquisición y comercialización de las pruebas, conversaciones sobre precios y cantidades, manejo de cajas con los insumos investigados y gestiones que habrían facilitado las operaciones.
Respecto a Abdalá Bucaram, el tribunal sustentó su responsabilidad, entre otros elementos, en el hallazgo de insumos médicos en su domicilio y en comunicaciones que, según la sentencia, estuvieron orientadas a favorecer a personas vinculadas con la estructura investigada.
El tribunal aclaró que la responsabilidad atribuida al expresidente no se fundamentó en su parentesco ni en su antigua condición de autoridad política, sino en los elementos relacionados con el almacenamiento de los insumos y determinadas comunicaciones posteriores.
Otros sentenciados
El exagente de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) Leandro Berrones recibió una pena de 13 años y 4 meses de prisión, además de una multa equivalente a 40 salarios básicos unificados. El tribunal lo consideró autor directo.
Mientras que el ciudadano israelí Sheinman Oren fue sentenciado a 2 años y 8 meses, luego de que se aplicara el beneficio de cooperación eficaz. También recibió una multa de seis salarios básicos unificados.
La audiencia para conocer la sentencia se instaló después de varios intentos fallidos. En esta ocasión, Abdalá Bucaram participó de manera telemática desde una casa de salud, donde permanece bajo custodia policial.
La sentencia corresponde a la primera instancia y las partes aún pueden ejercer los recursos establecidos por la ley.